domingo, 19 de octubre de 2014
Recomponiendo al campeón
Las bajas de Alonso y Di María han sido suplidas en el once, como si cambios naturales se tratara, por Kroos y James. En cuanto a la polémica de los fichajes de estos dos jugadores, yo lo tengo bastante claro, me parecen jugadorazos. Es posible que no haya un centrocampista con el futuro que tiene el alemán en todo el mundo. James es puro talento, aunque es más discutible que mejore lo que había.
Lo más extraño es comprobar con qué naturalidad se asume la salida del mejor mediocentro que ha pasado por el RM, el más dominador, el de mayor capacidad de control, desde Fernando Redondo. ¿No era posible hacer algo más?
A Ancelotti, estoy convencido de que no le debió hacer ninguna gracia que le empujaran a este inesperado ejercicio de equilibrio, de encaje de piezas apresurado. Le llevó buena parte de la pasada temporada encontrar equipo, lo consiguió con rotundo éxito, aunque más de uno vio más a la mano que nunca el triplete y le quedó cierto regusto al comprobar cómo se tiraba la liga quizás incesariamente.
Ahora busca algo parecido, pero mientras, al preguntarle por el desequilibrio, lo admite y lo asume, en el caos reina la pegada, y la BBC asusta. Mientras tanto, el equipo tiene ratos donde se parte, a veces en 7-3 y otras en 4-6. El 80 % de los rivales claudicarán sin remedio. El otro 20% está por ver, aunque tal vez, para ello, ya tenga algún ajuste preparado Carletto.
En la vorágine de la inmediatez, de la incesante búsqueda del éxito, no hay respiro para asentar equipos. Florentino no descansa en el ostentoso afán de coleccionista de cromos a cualquier precio. ¿Análisis de mercado positivo? Pues hecho. ¿Y el fútbol? De eso pregúntenle al que sepa.
Al menos el ex-rossonero aporta filosofía y calma en medio de la vorágine. Los cracks responden y se vislumbra clásico,¿otro experimento? ¿O salir sin red?
@davidwences
sábado, 27 de septiembre de 2014
Barça de Luis Enrique, año 0.
lunes, 15 de septiembre de 2014
domingo, 14 de septiembre de 2014
viernes, 4 de julio de 2014
Octavos grandes, compitiendo hasta el final
pueden tener dos lecturas, los favoritos no tienen el nivel de otros mundiales o los mas débiles
han demostrado una competitividad inusitada. En cualquier caso, lo segundo es cierto sin que
pueda desmentir lo primero. Es más, para mí el mundial es el mejor que he visto por la
grandeza que supone que cualquiera, al menos en tramos de partido juegue mejor que
cualquiera.
Los cuartos a la vista:
hay una selección a la que le importe ésto ligado a la superstición o lo religioso esa es la
carioca. Colombia supera a Uruguay en encuentro igualado, sobre todo por tener al nueve más en forma del mundial.
Brasil parece bastante favorito porque en lo que propone, intensidad, presión, choque y que
algún rebote lo aproveche Neymar o quizá Oscar, los colombianos enfrentan una creación con
pausa, a veces incluso con parsimonia. A favor de Colombia unos laterales superiores, su
nueve y la baja de Luis Gustavo. Aun así lo veo más favorito que vs Chile.
sabe que Robben está en un estado que te puede resolver ante cualquiera, asi que él, hace lo
imposible por procurarle treinta metros. Resulta casi inevitable que origine un gol por partido.
Costa Rica parece haber superado casi todos los obstáculos que se ha encontrado con
respuestas adaptadas. Ante una Grecia superior, apareció Campbell para equilibrar y luego se encomendaron a su arquero, sin duda uno de sus principales valores. Bastante favorito
Holanda, además Costa Rica, tuvo que jugar prórroga.
calidad individual, porque colectivamente no han superado claramente a nadie. Contra EEUU fue Lukaku el hombre de la prórroga. Inexplicablemente inédito en primera fase, resultó decisivo.
Argentina mejora con el 4-4-2 que posibilita Lavezzi. Resulta más sólida defensivamente y
Mascherano no tiene que andar apagando fuegos a ambos costados. Ofensivamente sigue sin funcionar, y queda a expensas de algún arrebato individual. Vs Suiza de Di Maria. Lo intenta tanto que incluso errando mucho, termina siendo decisivo. Su capacidad física desde el uno al ciento veinte parece inhumana. Difícil predecir algo en este duelo, Bélgica da la sensación de que es propicia para que Messi tenga espacios y a la vez capaz de impedir que los aproveche.
Kompany,clave.
Ligeramente favorita Argentina, por algo tienen al mejor.
domingo, 22 de junio de 2014
Después de tanto, tan poco
Resulta increíble, no sé para cuanto tiempo tendré esa sensación. La selección que hace dos años mostró al mundo esa seguridad tan aplastante, más allá del estilo, más allá de lo táctico, ha quedado diluida en casi nada, apenas unos rescoldos. En Ucrania se nos quedó el aura de invencibles, por la manera de dominar mentalmente todos los partidos, porque estaba claro que si perdíamos el rival tendría que hacer su partido perfecto y no cometer ni un fallo. Eran robots, bloques de hielo, con esa frialdad emocional controlaban cualquier escenario. Nada. Si por todo lo conquistado merecieron mil elogios y el agradecimiento eterno, por lo de estos partidos, la crítica más sincera, por el poco respeto que se tuvieron a sí mismos, a su leyenda, al futbol. Perder es parte del juego, y en sí, ni siquiera teniendo a los mejores, criticable. Lo peor, lo tremendamente triste en cualquier deporte, es no intentarlo. Y fue así, sobre todo frente a Chile, ni siquiera lo intentamos. Por aquí ya dijimos hace un tiempo (link), que ganar el mundial era dificilísimo, pero que por nuestra naturaleza, deberíamos competirlo, con la certeza de que si mentalmente estamos ahí, tendrían que sufrir para echarnos. La primera incoherencia se la encontramos a don Vicente. En la convocatoria lleva a una serie de jugadores que ya no están a nivel top. Casillas, Xavi, Villa, etc. no están. Es fácil hablar de renovación, pero no hay ciclo que termine con victoria. Es difícil prescindir del que lo ganó todo ,así que lo asumimos como lógico. Ahora bien, si los llevas y se tuerce la historia hay que morir con ellos. No con estos más Alonso en el banco. Estos te han hecho ganar todo, pues ellos tenían que haber terminado en el césped, y Cesc, aunque no hubiera lugar de mágicos penaltis. Morir con el estilo que nos encumbró y punto. Todo se desmoronó en el primero, en el 1-1 o tal vez en el 1-2, no ha habido fe en lo que son. Frente a Chile ni siquiera lo intentaron. Apenas Alonso-Iniesta en la primera. Cierto, no le salió mucho al tolosarra, pero al menos se dejó todo. En la segunda apenas el manchego ciertos eslaloms, algún toque de Silva… Mención especial a nuestros laterales, ya que Chile acertadamente se preocupó de taponar el centro, nuestra creación, tenían mucho espacio, y nunca, nunca aprovecharon ninguna ventaja. Desastrosos. Uno ve a Ramos hace nada tirar del RM hacia la décima y ahora nada, ni una conducción y un grito, nada. Desolador. Entró Koke para dar algo de contundencia, espumoso, diluido en la displicencia, en la dimisión general. Desde luego, si Alonso apenas pudo hacer de Alonso, imaginen pedírselo a él…
No es cuestión de citar uno a uno, no hay razón para análisis táctico exhaustivo, Chile no necesitó ni siquiera su mejor versión, apenas orden, colocación y una presión del nivel que esperábamos en una copa del mundo.
Muchas dudas y una gran cantera que llama a la puerta, tan extraordinariamente competitiva como la que se nos va, será difícil, pero si se lo proponen, ¿quién sabe?, del miedo a ganar y de absurdas maldiciones sí que andamos curados.
@davidwences
sábado, 14 de junio de 2014
El peso de la estrella
han dado tanto hay que ir sentándolos sin más. A cualquiera le temblaría la mano, no me cabe
duda.
Que la estrella nos somete a presión añadida lo sabemos desde aquellos amistosos
postsuráfrica en la que nos dieron serios toques de atención, lo de ayer fue una revancha
desmedida. Es asi, ganar al campeón del mundo supone una motivación incomparable, no es
exigible a los nuestros por acercarse a lo imposible.
Van Gal ha sabido renovar a su selección y mantener anclajes de su veteranía, nadie le puede
quitar al holandés su apuesta por los jóvenes. Eso sí, en la derrota es mas fácil, casi obligados
los cambios. Y Holanda no huele el metal desde los Gullit y compañía.
En lo futbolístico, algunos temas que destacar.
De entrada, los tres centrales permiten a los laterales holandeses apretar y fijar a los nuestros,
por la poca ayuda de Iniesta y Silva, natural por otra parte. El eje central, batalla clave, se
convierte en un 5 contra 4 para ellos. Sus dos mediocentros y tres atacantes contra los dos
mediocentros y dos centrales nuestros. En la primera, la desventaja numérica se palia con
calidad, pero nunca hubo claridad en la salida. Busquets fija bien el eje pero Alonso pareció no
encontrar el sitio. Xavi no es capaz de tomar el control cuando la presion del rival es de nivel top.
A partir de la segunda sube Holanda la presión y los robos en tres cuartos ya huelen todos a
peligro. Directamente no supimos pararlos. Encima el cambio de Alonso nos deja más
desguarnecidos y en el carril central hicieron sangre.
Por otro lado, la entrada de Costa, supone unas dosis de confusión que Vicente tendrá que
analizar. Por primera vez la Roja duda entre lo de siempre, el toque y subir en cordada o el
balón largo al que Diego parece inclinar.
Un despropósito, cierto, pero si alguien se merece crédito son estos, no hay duda.
Otros dos temas que rechazo:
- La panda de periodistas que en la red vuelcan comentarios del tipo: "los que querían que
España perdiera ya están de enhorabuena", cuando ellos durante décadas han destrozado a
todo dios, véase al Aragonés preeurocopa.
- El espíritu cainita que nos define. Y es que si en algo somos mejores los españoles que
alardeando de nuestros éxitos, es castigándonos, machacándonos en las derrotas.
@davidwences
sábado, 31 de mayo de 2014
Final de leyenda española
Primero mi admiración profunda por este Atlético, mi reverencia sincera. La temporada se
puede calificar de casi milagro, tal vez lo hubiera sido si ese semidios no se hubiera impuesto
cuando Neptuno ya acariciaba la orejona. Se ha repuesto el conjunto robiblanco a cada golpe,
incluso a quedarse sin Costa en el minuto 10. Esto no es sólo aportación individual, el bloque es dos peldaños más grande con su presencia. Aun asi el partido transcurrió según guión cholista hasta el sesenta y pico. Lo increíble de este equipo no es lo que hace bien, dos o tres aspectos del juego, sino que arrastra a los rivales a jugar según esos aspectos, precisamente los que domina.
Carletto cambia todo con la entrada de Isco y Marcelo. A esto añadan la salida de Raúl García, creo que el único error de El Cholo. Hacia donde se encaminaba el partido, con tanto despeje cada vez más desesperado, parecía clave el aire de esos balones que sólo Raúl conseguía pelear. Los cambios blancos eran más arriesgados de lo que parecían, porque se quedaban sin mediocentro de contención, pero se había quedado el Atlético sin recursos ni fuerzas para contrarrestarlo. Así pues, fue la última media hora un acoso y derribo de mucha calidad. Isco corrigió lo suficiente para que Modric volara y su lección fue una vez más magistral, sin duda el centrocampista de esta champions. Movia a la defensa rojiblanca hasta lograr lo que nadie, descolocarlos por momentos. En cada zarandeo, había una víctima atlética. Especialmente grave la de Filipe, que si bien no habia secado a Bale, si que logró que no fuera decisivo.
Marcelo fue otro recurso impactante, sencillamente imparable los minutos que tuvo.
Encomendados a Cortois y a una desesperada trinchera, el final reservo su papel a un jugador
que ya es mito. Si esas leyendas que nos contaban del RM perviven, es por él, por la fe y la
capacidad de unirlos a todos en el objetivo, porque parece empeñado en demostrar que el titulo en el que pone su corazón termina cayendo. El RM, hoy, es Sergio Ramos. Su testarazo, digno de que su nombre se grabara en la orejona para siempre. Porque de ahí a Cibeles fue ya un trámite.
@davidwences
sábado, 24 de mayo de 2014
El fin de la liga
jueves, 22 de mayo de 2014
El final de la liga y la de champions que viene...
martes, 20 de mayo de 2014
El equipo indignado
Vivimos tiempos difíciles. Tiempos complicados en los que la sociedad se ve sumergida casi hasta el ahogo en la temida crisis. Problemas económicos derivados de las cifras demoledoras de paro, sufrimiento con la pérdida de los hogares y con la pobreza más absoluta. Sin otra esperanza que el propio paso del tiempo.
Mientras tanto los poderes establecidos, como siempre desde que el mundo es mundo, abusan de su posición dominante para conseguir más riqueza y atesorar más control sobre una sociedad esclavizada por el miedo. La corrupción soez de los políticos lo mancha todo y convierte en sucio el noble arte de la res publica.
En el mundo del balompié no son las cosas muy distintas. Los poderosos clubes siguen controlando cualquier movimiento en la liga de fútbol profesional y dominando, por tanto, todo el aspecto deportivo.
Adulteran la competición y utilizan el dinero de los derechos televisivos para hacer la diferencia deportiva cada vez más sangrante.
Ante estos hechos consumados el mundo sólo puede responder con la esperanza, con la fe en nuestras posibilidades como ciudadanos de hacer las cosas bien, de hacerlas distintas y luchar contra el poder establecido para hacer cierta esa máxima de que los sueños se pueden hacer realidad.
En esto del fútbol se ha encajado un equipo indignado.
Un equipo de los que creen que otro fútbol es posible y de que el poder está para
derrocarlo, el Atlético de Madrid.
Capaz de atacar al Real Madrid en su propio estadio para hacerle retroceder en la clasificación, capaz de toserle al mismísimo Barcelona. Un
equipo de rabia, de casta y de gente preparada que está dispuesta a asaltar el poder, arrebatar la liga a Madrid y Barça y demostrar al mundo que, como en la vida, otro fútbol es posible.
@marianodiazsan
lunes, 19 de mayo de 2014
domingo, 18 de mayo de 2014
Valencia 2-1 Celta de Vigo
miércoles, 14 de mayo de 2014
Turín, ciudad del fútbol
Sin embargo será el césped cruel y glorioso el que determine al campeón de uno de los partidos mas emocionantes que se pueden disputar, la final de Europa League. No puedo siquiera imaginar que siente un futbolista o un entrenador al saltar al terreno de juego y sentir en el pecho cada grito, cada suspiro, cada lágrima de sus aficionados. Como si sólo tuvieran delante noventa minutos de fútbol, un rival que quiere lo mismo que tú y el peso tremendo de la historia.
Más aún cuando se tiene por delante uno de los estadios con más prestigio de Europa. En una ciudad donde el fútbol se siente apasionadamente, como si la vida y la muerte estuviesen a la vuelta de cualquier partido.
Turín alberga a uno de los equipos mas laureados de Europa, la Juventus. Un equipo que atesora 56 trofeos oficiales en sus vitrinas, 29 ligas, 9 copas de Italia. Es el equipo con mas títulos de la divina Italia. Durante mucho tiempo se enseñoreó por toda Europa con jugadores como Zidane, Del Piero o Ravanelli logrando 2 copas de Europa o tres de la extinta UEFA.
Sin embargo en la ciudad hay otro equipo. Mas humilde, mas pequeño, con menos títulos, el Torino.
Un equipo acostumbrado a divagar entre la serie A y la B, con muy pocas posibilidades de ganar un título y que rara vez aparece por competiciones europeas. En esta ciudad de Turín, donde se disputa esta final de Europa League, no se puede concebir el fútbol como un simple deporte, como si nada fuese en ello. No al menos desde que ocurrió la tragedia de Superga.
Era el año 1949. El Torino, apodado el Grande Torino , volvía de un viaje a Lisboa donde jugó un partido amistoso y su avión se estrellaba contra la basílica de Superga a unos 20 kilómetros de Turín. Murieron todos los pasajeros del vuelo, todos los futbolistas de aquel equipo de leyenda que había ganado las últimos cinco títulos de liga y lo había hecho con una insultante claridad, 125 goles a favor y 33 en contra en aquella última temporada de aquel malogrado equipo. Jugadores como Mazzola, Bacigalupo o Rigamonti no sólo eran titulares en el Torino sino que eran la base de la selección italiana, por ello el golpe fue doble. Se acabó el Torino de los trofeos y la Italia que levantaba cabeza.
Mas de 500000 personas en la ciudad asistieron a los funerales, incluidos los rivales eternos, los juventinos . Desde entonces el equipo turinés nunca fue el mismo, sólo logró parecerse a su sombra en la temporada 75-76 ganando la liga.
Esta ciudad desde entonces sólo es capaz de concebir el fútbol para la gloria o la tragedia, cómo si en la vida no hubiera nada mas importante que el próximo partido. No puedo imaginar mayor escenario para la gloria o el fracaso que la ciudad de Turín, cargada del misticismo y la historia de un Grande Torino que fue capaz de llevar a la gloria a una ciudad que, demasiado pronto, tuvo que acostumbrarse a la tragedia de perder a un equipo entero de fútbol. Dos grandes de Europa que se disputan en noventa minutos un cetro continental que está reservado a muy pocos y en muy pocas ocasiones. Que sirva Turín para hacer bueno aquello de que el fútbol es la cosa mas importante entre las cosas que no son importantes en la vida. Suerte y que gane el mejor.
@marianodiazsan