Pocas veces en la historia del fútbol se ha visto a un equipo que
cambie su centro del campo, su sala de máquinas, tras ganar una copa de
Europa.
Las bajas de Alonso y Di María han sido suplidas en el
once, como si cambios naturales se tratara, por Kroos y James. En
cuanto a la polémica de los fichajes de estos dos jugadores, yo lo tengo
bastante claro, me parecen jugadorazos. Es posible que no haya un
centrocampista con el futuro que tiene el alemán en todo el mundo. James
es puro talento, aunque es más discutible que mejore lo que había.
Lo
más extraño es comprobar con qué naturalidad se asume la salida del
mejor mediocentro que ha pasado por el RM, el más dominador, el de mayor
capacidad de control, desde Fernando Redondo. ¿No era posible hacer
algo más?
A Ancelotti, estoy convencido de que no le debió hacer
ninguna gracia que le empujaran a este inesperado ejercicio de
equilibrio, de encaje de piezas apresurado. Le llevó buena parte de la
pasada temporada encontrar equipo, lo consiguió con rotundo éxito,
aunque más de uno vio más a la mano que nunca el triplete y le quedó
cierto regusto al comprobar cómo se tiraba la liga quizás
incesariamente.
Ahora busca algo parecido, pero mientras, al
preguntarle por el desequilibrio, lo admite y lo asume, en el caos reina
la pegada, y la BBC asusta. Mientras tanto, el equipo tiene ratos donde
se parte, a veces en 7-3 y otras en 4-6. El 80 % de los rivales
claudicarán sin remedio. El otro 20% está por ver, aunque tal vez, para
ello, ya tenga algún ajuste preparado Carletto.
En la vorágine de
la inmediatez, de la incesante búsqueda del éxito, no hay respiro para
asentar equipos. Florentino no descansa en el ostentoso afán de
coleccionista de cromos a cualquier precio. ¿Análisis de mercado
positivo? Pues hecho. ¿Y el fútbol? De eso pregúntenle al que sepa.
Al
menos el ex-rossonero aporta filosofía y calma en medio de la vorágine.
Los cracks responden y se vislumbra clásico,¿otro experimento? ¿O salir
sin red?
@davidwences
Playing football
Literatura y fútbol. Las mejores imágenes de la liga y artículos de fútbol
domingo, 19 de octubre de 2014
sábado, 27 de septiembre de 2014
Barça de Luis Enrique, año 0.
Aterriza el asturiano con la recién ansiada décima en la
alforja del eterno rival. ¿Mal augurio?
Seguramente los tremendistas de aquel gato negro lo vieron
así, como señal inequívoca del fin de una era.
Lo cierto es que en poco tiempo podemos ver bastantes cosas
de las intenciones del técnico, unas más tácticas y otras más de carácter
personal o ideológico.
Quizás debamos partir de un apriorismo esencial: el Barça de
Pep es historia. Alguno de sus jugadores clave podrían seguir siendo
importantes en el actual pero nunca será igual. Al menos sabemos que Luis
Enrique es consciente y no lo pretende.
-
Los méritos frente a las jerarquías. Ha
quedado claro en pocos partidos, que jugarán los que estén bien, que no existen
miedos y el principal símbolo de ello es Xavi. Podría decirse que el futbolista
en el que en gran medida recayó la esencia del mejor Barça jamás visto, estará
en un plano muy secundario y esto no es fácil de digerir para nadie.
-
La cantera. Después de dos años donde ha
sido más postureo que pruebas reales, Lucho cuenta con los jóvenes y los quiere
enchufados y aclimatados con la dinámica de juego y entrenos del primer equipo.
Dosifica a algunos y permite que jueguen con el filial para que su ritmo de
competición sea el adecuado.
-
El juego. Está claro que en este punto
tendríamos que hacer un análisis más extenso del que pretende este post pero en
líneas generales podríamos decir que el juego de posición, pasa de ser
ejecutado de forma ortodoxa a algo más ligero. Así, el equipo será más largo en
transiciones defensivas y ofensivas. De momento, los resultados permiten al
técnico terminar de definir esquema e ideas al respecto. Todo indica que la
prioridad es minimizar ocasiones del rival en una primera fase, en definitiva,
empezar asentando al equipo defensivamente.
-
Rotaciones. El sistema de rotaciones va
en serio, se ejecuta estrictamente y se
nota que el técnico quiere a todos bien en los momentos claves de la temporada.
El asturiano cuenta
con un apoyo casi unánime de entrada en Can Barça, algo que muy pocos podrán
decir a su llegada. Ese ya clásico “entorno” parece respirar tranquilo.
Evidentemente su vínculo con la casa lo permite, pero sabemos cómo se puede ir
torciendo casi todo en función de los resultados.
Por otro lado, no sabemos qué parte de responsabilidad tiene
en la confección de la plantilla, pero una vez más se sigue sin fichar
centrales top ni laterales derechos de nivel.
Si bien los centrales contratados pueden dar resultado a pesar de sus
aspectos negativos (edad, fragilidad), que a día de hoy Alves no tenga quien le
discuta su puesto (nadie está a nivel parecido en la plantilla) parece error
serio de planificación.
@davidwences
lunes, 15 de septiembre de 2014
domingo, 14 de septiembre de 2014
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