viernes, 13 de septiembre de 2013

El llamado plan B


Cuentan que en la Segunda guerra mundial un científico inglés fue consultado por altos mandos militares de su país para intentar mejorar los aviones de combate. En su revisión le explicaron que debían tener una zona débil, pero que desde luego, la zona más agujereada por las balas de los que conseguían volver estaba aguantando bien las acometidas. “Lo primero que debemos hacer es reforzar esa precisamente”, dijo dejando a todos consternados.
Existe una duda existencial en los equipos de alto nivel a considerar inevitable la búsqueda de un plan B que de versatilidad a su juego. El mismo Guardiola se debatió constantemente en esa duda ante las nuevas preguntas que los rivales le exponían. Algún malintencionado piensa que marchó cuando dejó de tener las respuestas. Al mismo Mourinho le achacan no tener un plan para atacar en estático, donde sus equipos sufren lo indecible, siendo altamente eficaces cuando juegan con espacios. Parece como si fueran los equipos pequeños los más empujados a encontrar más de una opción de juego para adaptarse a los que tienen enfrente. No queda muy claro.
Aquel científico tomó una decisión que compartió Pep al menos las primeras temporadas, lo que está bien, reforcémoslo y hagámoslo mejor, busquemos la excelencia, y dio prioridad a ese principio incluso por encima de encontrar el Plan B.

@davidwences

jueves, 12 de septiembre de 2013

¿Quién es Vidal?


He tenido la suerte de pasar unos días en Roma. Como supongo sabéis es una ciudad desbordante, cargada de energía y por supuesto de historia. Sin embargo no estamos aquí para hacer una crónica de viajes sino para hablar de fútbol.

En Roma, como en toda Italia, se respira fútbol por todas partes. La gente habla de fútbol, camina por las calles ataviado con la camiseta de su jugador favorito y lee en el metro el "Corriere dello Sport". La Roma de Totti está presente en todas las tiendas de souvenir con objetos variados de merchandising.



Cuando viajo fuera me gusta ver la televisión del país al que viajo. Siempre he pensado que es un ejercicio que da una visión concreta de su sociedad. Por suerte el italiano es un idioma mas o menos asequible para un español y me permitió enterarme de casi todo.

En el hotel donde me hospedaba tenían contratado una televisión por cable y uno de sus canales era sólo de fútbol. En él salía continuamente un tipo medio indio con un corte de pelo hortero, su nombre era Vidal.

Juega en la Juventus de Turín. Pude ver sus jugadas, sus goles y su manera de moverse en el campo. Un jugador increíble, capaz de echarse a la espalda a la Juventus de Pirlo y compañía y ganar un partido atascado. Vidal me pareció un jugador mayestático.



El martes volví a España y me encontré con que no íbamos a organizar las olimpiadas de 2020, con nuevos asuntos de corrupción y con que España juega un amistoso frente a Chile.

Los informativos de deportes hablan de una selección poderosa, con una estrella clara, Alexis Sánchez.



La tarde del martes se me hace larga, no me acostumbro a no estar en Roma. He disfrutado mucho y no me adapto a la sensación de vida gastada, de rutinas impuestas. Echo de menos caminar por sus calles y escuchar de fondo el soniquete de dos italianos discutiendo.

En mitad de mi apatía, pongo la tele y veo que está empezando el España – Chile. Me decido a verlo y entre jugadas torpes y la presión de Chile me parece ver la cabeza de pelo mal cortado de Vidal. No sabía que era chileno, y en los informativos ni siquiera lo han nombrado entre los mejores de la selección sudamericana.



No puedo explicarme como no hablan de ese jugador como una de las grandes estrellas de esa selección, no consigo creer que el periodismo deportivo de este país sea tan mediocre como para obviar un detalle como ese. No quiero creer que un jugador de Chile sólo puede ser el mejor si juega en el Barça y que a los periodistas de este país no les sea suficiente ser el alma de la Juventus de Turín para ser nombrado en los informativos. 

@marianodiazsan