¡Qué rareza de vuelta a Europa! ¡Qué
incertidumbre! Venía el Betis con el reguero de elogios resonando
en los oídos, un poco indolente, como si al haberle dicho dos veces
guapo, ya se sintiera el creído de la fiesta…
Un recuerdo muy glorioso en la retina:
el 1-0 a aquel superpoderoso Chelsea de Mou en el Villamarín, tan
lejos y tan cerca…
Formó el Betis con pocos cambios con
respecto a la liga, Guillermo Sara, Steinhöfer, Xavi Torres y
Vadillo. ¿Misma idea? Puede ser, pero el domingo era el Bernabeu y
ayer un escenario desconocido. ¿Cuánto aporta la motivación,
50-30%? Sea lo que sea, cuenta. Se sostuvo el Betis con el portero y
creo menos peligro porque casi todo lo hizo peor, inevitable la
constante comparación con el encuentro de liga.
Verdú no fue el enganche que nos
maravilló, Nosa y Torres no fueron el doble pivote (Nosa y Matilla)
sin fisuras que causó respeto en santuario merengue, pareció al
fin, un equipo frágil, zarandeado por momentos, aunque el poco
nivel técnico de los checos suponía el consuelo necesario.
El run-run sólo fue eso, se bastó con
alguna contra y un Cedric que incrementa su valor a golpe de
cabalgada. ¿Un poco de temple? Entonces saldría en Navidad por una
pasta.
Todo resultó bien, marcador cómodo
para la vuelta y precisamente en un día inmerecido, ¿más valor que
en Chamartin? Depende de lo pragmático del encuestado. Simbolismo,
pasión, sentimiento…
Arranca el EuroBetis, cada vez más
Mel-team.
Escrito por DAVID W.
Escrito por DAVID W.