Conocemos muchos derbis en el mundo, leemos algunas particularidades, los
de Manchester últimamente tienen otro tono, poco de la casa, los de Roma
siempre tuvieron su tono político, pero Sevilla parece distinta. El parón
anticipa juego de miradas en el café
entre rivales y vecinos.
En mi caso, algunos conocidos me consultan, de ambos lados, simulan
preguntarme por creer que algo entiendo
y sin embargo buscan algún resquicio en mi frio análisis que les anime, ya
saben que tan sólo, a veces, intento trazar las claves, pero respuestas, esas
sólo las tendrá el partido.
Apenas me dicen, “¿como lo ves? “ Otros incluso espetan “¿qué?”
y lo acompañan con ese movimiento de cabeza con el que tú tienes que
sobreentender todo lo demás. Interpretas que preguntan si Rakitic empezará en
el doble pivote o lo hará de enganche (¿cuánto pesará la repesca en sus
piernas?), si Vadillo debe ser siempre
titular y si Verdú no cuaja con la clase que tiene… ¿Será el duelo
Moreno-Vadillo lo más atractivo que se viene? ¿Estará Rubén para aportar?, cualquier rato puede ser mucho .
Tratas de insistir en la importancia de otras cosas, de la necesidad, de la
herida de la manita que pervive y unos se regodean y otros lo evitan más o
menos disimuladamente, hablas de lo que puede significar cómo se llega
mentalmente y tampoco parece que importe. Pero lo hace, lo que no está claro es
cómo se cambia desde el mismo estado inicial en función del transcurrir del
partido.
En fin, como voy a ser padre y acudo
con mi mujer a la consulta de obstetricia, no evito durante la espera escuchar
conversaciones de otras futuras madres y abuelas. La última vez, las que
estaban justo al lado, no hablaban de bebés, hablaban de horarios(los
maldecían), de sensaciones previas al derbi, recordaban con nostalgia, otros
pasados. Lo contaban familiar, lo sentían parte de ellas. Eran béticas, sabían
de que iba esto. Dudaban, claro.
Yo, en sus palabras, redescubría
entonces, lo genuino de este derbi.
@davidwences