Resulta increíble, no sé para cuanto tiempo tendré esa sensación. La selección que hace dos años mostró al mundo esa seguridad tan aplastante, más allá del estilo, más allá de lo táctico, ha quedado diluida en casi nada, apenas unos rescoldos. En Ucrania se nos quedó el aura de invencibles, por la manera de dominar mentalmente todos los partidos, porque estaba claro que si perdíamos el rival tendría que hacer su partido perfecto y no cometer ni un fallo. Eran robots, bloques de hielo, con esa frialdad emocional controlaban cualquier escenario. Nada. Si por todo lo conquistado merecieron mil elogios y el agradecimiento eterno, por lo de estos partidos, la crítica más sincera, por el poco respeto que se tuvieron a sí mismos, a su leyenda, al futbol. Perder es parte del juego, y en sí, ni siquiera teniendo a los mejores, criticable. Lo peor, lo tremendamente triste en cualquier deporte, es no intentarlo. Y fue así, sobre todo frente a Chile, ni siquiera lo intentamos. Por aquí ya dijimos hace un tiempo (link), que ganar el mundial era dificilísimo, pero que por nuestra naturaleza, deberíamos competirlo, con la certeza de que si mentalmente estamos ahí, tendrían que sufrir para echarnos. La primera incoherencia se la encontramos a don Vicente. En la convocatoria lleva a una serie de jugadores que ya no están a nivel top. Casillas, Xavi, Villa, etc. no están. Es fácil hablar de renovación, pero no hay ciclo que termine con victoria. Es difícil prescindir del que lo ganó todo ,así que lo asumimos como lógico. Ahora bien, si los llevas y se tuerce la historia hay que morir con ellos. No con estos más Alonso en el banco. Estos te han hecho ganar todo, pues ellos tenían que haber terminado en el césped, y Cesc, aunque no hubiera lugar de mágicos penaltis. Morir con el estilo que nos encumbró y punto. Todo se desmoronó en el primero, en el 1-1 o tal vez en el 1-2, no ha habido fe en lo que son. Frente a Chile ni siquiera lo intentaron. Apenas Alonso-Iniesta en la primera. Cierto, no le salió mucho al tolosarra, pero al menos se dejó todo. En la segunda apenas el manchego ciertos eslaloms, algún toque de Silva… Mención especial a nuestros laterales, ya que Chile acertadamente se preocupó de taponar el centro, nuestra creación, tenían mucho espacio, y nunca, nunca aprovecharon ninguna ventaja. Desastrosos. Uno ve a Ramos hace nada tirar del RM hacia la décima y ahora nada, ni una conducción y un grito, nada. Desolador. Entró Koke para dar algo de contundencia, espumoso, diluido en la displicencia, en la dimisión general. Desde luego, si Alonso apenas pudo hacer de Alonso, imaginen pedírselo a él…
No es cuestión de citar uno a uno, no hay razón para análisis táctico exhaustivo, Chile no necesitó ni siquiera su mejor versión, apenas orden, colocación y una presión del nivel que esperábamos en una copa del mundo.
Muchas dudas y una gran cantera que llama a la puerta, tan extraordinariamente competitiva como la que se nos va, será difícil, pero si se lo proponen, ¿quién sabe?, del miedo a ganar y de absurdas maldiciones sí que andamos curados.
@davidwences
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