sábado, 10 de mayo de 2014

Obligado a competir



Se miraron en el 92’ con una mezcla entre desilusión, frustración  y alivio. Lafita ponía la excusa perfecta para cerrar el curso. Habían hecho un partido mediocre y dando todo por hecho,así lo expresaron al menos, sus brazos y sus palabras. El mundial quizás pasó por la cabeza de muchos, como compromiso mucho más apetecible.  Pero tiene el conjunto blaugrana una condición quizás única por todo lo vivido, parece jugar un papel hasta el azar, hasta el destino. Por muchas razones, por haber estado en la cima futbolística, parecen resistirse a bajar de ella, y los demás los tienen que derribar a cañonazos.  En ocasiones porque sacan a relucir su impresionante talento individual, en otras, por una increíble mentalidad, no importa mucho la razón (¿o sí?) pero sobreviven, no se les puede dar nunca por muertos, a pesar de la decadencia del nivel colectivo. La escasa lógica que acompaña al fútbol hubiera dado una final de copa 3-0 cómoda para el RM. Sin embargo a 5’ del final estaban en la prórroga. El Atlético de Simeone, en la ronda Champions, cuyo nivel emocional en estos momentos es insuperable,  con 20 minutos donde lo desarboló, sólo pudo ganar 1-0 en 180 minutos y la eliminatoria vivió hasta el final. El miércoles, el RM, les deja otra oportunidad de título y, si es que esta liga no da otro inesperado  giro en el Martínez Valero, tendrán final en el Camp Nou.
No sé si se podrá volver a competir después de haber decidido no hacerlo, pero ahí tienen otra, la penúltima…

                                                                                                                                 @davidwences

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