sábado, 24 de mayo de 2014

El fin de la liga

La liga 2013-2014 ya está consumida. Como una exhalación ha transcurrido un año de fútbol en que hemos vuelto a creer que en esto del deporte lo increíble puede hacerse realidad.
Un nuevo campeón de liga entre los grandes Madrid y Barça. Un descenso de traca y una liga que ha demostrado que el futuro del fútbol necesariamente pasa por volver al pasado.
Esta ha sido una liga donde la soberbia se ha castigado por encima de todas las cosas. Aquellos clubes que se han sentido por encima del bien y del mal han visto como sus previsiones han terminado llevándoles al fracaso.

El fútbol en su esencia solo es un deporte en el que 22 tipos se juegan una pelota para intentar introducirla en la portería rival. La voluntad firme de lograr meter la pelota en el arco del otro y dejar tu portería a cero es lo que crea equipos de leyenda. Los grandes mitos en esto del balompié no los creó el marketing, o las camisetas, o los sueldos astronómicos.
El pasado sábado pude ver como Messi se iba haciendo pequeñito frente a sus rivales atléticos, como si la fuerza de una convicción hiciera que el sueldo del argentino no tuviera ninguna importancia.

El fútbol es fútbol. No es el pelo de Cristiano Ronaldo o lo que costó Bale. El fútbol es una profunda y firme voluntad de ganar. La ilusión de un grupo de muchachos que han desistido de su ego y han decidido aprovechar los apenas diez años de fútbol que les quedan para demostrar al mundo que es cierto eso de que el fútbol es sólo un grupo de hombres con la firme propuesta de ganar.

La liga ha demostrado que, con sus torpezas, el Villarreal o el Athletic han firmado una gran temporada con un montón de desconocidos y que el dinero no puede comprar las ganas de ganar.

Por abajo, el estruendoso descenso del Betis a los infiernos ha dejado boquiabiertos a todos los que pensaban que el fútbol son dos mas dos cuatro. Un puñado de futbolistas a los que el traje del Betis les quedaba grande y otro puñado que pensaba en otras cosas entrenados por mediocres y despistados han llevado al Betis desde la Europa League al campo de la Ponferradina.

En fin, ha sido una liga bonita. Con sus sorpresas, sus partidazos y sus decepciones que se culmina con una final europea con dos clubes madrileños en liza y un mundial que se antoja ilusionante. A todos los implicados en ese mundial les digo que el fútbol este año nos ha demostrado que no se ganan los partidos en los anuncios de televisión sino en el campo con la portería en el entrecejo.

@marianodiazsan

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