La liga 2013-2014 ya
está consumida. Como una exhalación ha transcurrido un año de
fútbol en que hemos vuelto a creer que en esto del deporte lo
increíble puede hacerse realidad.
Un nuevo campeón de
liga entre los grandes Madrid y Barça. Un descenso de traca y una
liga que ha demostrado que el futuro del fútbol necesariamente pasa
por volver al pasado.
Esta ha sido una
liga donde la soberbia se ha castigado por encima de todas las cosas.
Aquellos clubes que se han sentido por encima del bien y del mal han
visto como sus previsiones han terminado llevándoles al fracaso.
El fútbol en su
esencia solo es un deporte en el que 22 tipos se juegan una pelota
para intentar introducirla en la portería rival. La voluntad firme
de lograr meter la pelota en el arco del otro y dejar tu portería a
cero es lo que crea equipos de leyenda. Los grandes mitos en esto del
balompié no los creó el marketing, o las camisetas, o los sueldos
astronómicos.
El pasado sábado
pude ver como Messi se iba haciendo pequeñito frente a sus rivales
atléticos, como si la fuerza de una convicción hiciera que el
sueldo del argentino no tuviera ninguna importancia.
El fútbol es
fútbol. No es el pelo de Cristiano Ronaldo o lo que costó Bale. El
fútbol es una profunda y firme voluntad de ganar. La ilusión de un
grupo de muchachos que han desistido de su ego y han decidido
aprovechar los apenas diez años de fútbol que les quedan para
demostrar al mundo que es cierto eso de que el fútbol es sólo un
grupo de hombres con la firme propuesta de ganar.
La liga ha
demostrado que, con sus torpezas, el Villarreal o el Athletic han
firmado una gran temporada con un montón de desconocidos y que el
dinero no puede comprar las ganas de ganar.
Por abajo, el
estruendoso descenso del Betis a los infiernos ha dejado
boquiabiertos a todos los que pensaban que el fútbol son dos mas dos
cuatro. Un puñado de futbolistas a los que el traje del Betis les
quedaba grande y otro puñado que pensaba en otras cosas entrenados
por mediocres y despistados han llevado al Betis desde la Europa
League al campo de la Ponferradina.
En fin, ha sido una
liga bonita. Con sus sorpresas, sus partidazos y sus decepciones que
se culmina con una final europea con dos clubes madrileños en liza y
un mundial que se antoja ilusionante. A todos los implicados en ese
mundial les digo que el fútbol este año nos ha demostrado que no se
ganan los partidos en los anuncios de televisión sino en el campo
con la portería en el entrecejo.
@marianodiazsan
No hay comentarios:
Publicar un comentario