viernes, 14 de febrero de 2014

Tomar partido

Es curioso, pero casi siempre que vemos un partido, por más indiferente que a priori nos sea el resultado, nos inclinamos hacia uno de los equipos, el que nos cae mejor por algún motivo más o menos consciente. 

Hay quien ha escrito que es una conducta muy vinculada al propio interés en el partido, como si el hecho de decantarnos por uno de los contendientes nos hiciera disfrutarlo más, nos resultara más entretenido, o más aún, que realmente no se disfruta sin tomar partido,  y  no es descabellado.

En cualquier caso por la razón particular que cada uno arguya tenemos en las ligas más potentes de Europa favoritos, y al acercarnos a su fútbol, nos interesamos por su situación, por su actualidad, por su nivel. En Inglaterra hay muchos seguidores del Arsenal, por ese fútbol tan atractivo. Pese al poco bagaje en títulos, hay encuestas que muestran que es uno de los clubes más seguidos de las islas y que sería uno de los que antes verían. Después de todo parece ser que  no sólo cuenta ganar. A mí me atrajo el Chelsea de aquel tiempo en el que llegó Zola, ese italiano superclase que se atrevía a demostrar su talento en escenarios tan distintos,  y quizás me desencantó la política de magnate que tira actualmente  tan ostentosamente de talonario…

En Italia siempre he sido del Milan, y por eso ahora es triste ver la situación de mediocridad que atraviesa. Creo que por  los pocos recuerdos de aquel de Sachi y los holandeses, del paso de Papin o Weah, siempre tuvo jugadores que me atraparon.

En selecciones nos pasaba algo por el estilo, cuando nunca aspirábamos a ganar, o mejor dicho, cuando aspirábamos y no ganábamos, las segundas opciones pasaban a ser Brasil o Argentina. La afición futbolera española se dividía, una vez los nuestros hacían las maletas, entre los partidarios de unos u otros. Yo me confieso del lado albiceleste, porque en el primer mundial del que tengo memoria, el Italia 90, andaba todavía  por allí  un tal Diego Maradona, y además de gran nivel.

Poned un partido cualquiera y fijaos según avanzan los minutos, inconscientemente ya habéis decidido, aunque sea mínimamente, quién queréis que gane.
                                       
@davidwences

jueves, 13 de febrero de 2014

Los árbitros, el Madrid y el Barça

Madrid y Barça se quejan de los arbitrajes. Día tras día, debate tras debate, los aplaudidores oficiales de ambos clubes muestran su desacuerdo con la labor arbitral.
Eso es tan cómico como si un enorme elefante que camina por la selva pisa a una hormiguita y se queja de que la hormiga le ha hecho cosquillas al ser pisada.
Es lamentable que un club como el Barça se queje de estar acosado por los árbitros después de ver lo sucedido el otro día en Sevilla. Y es tristísimo que el Madrid lamente la sanción a Ronaldo cuando si este jugase en otro club hubiese sido suspendido por mas partidos.
Ambos equipos son los grandes beneficiados históricos de un sistema arbitral que han creado y potenciado con sus votaciones en la federación española. Tienen los árbitros que ellos han decidido colocar ahí para su propio beneficio.
Es cierto, el nivel del arbitraje en España es de película de terror. Para darse cuenta sólo hay que irse a la Premier o la Bundesliga, donde los arbitrajes son, en su mayoría, impecables. Si se detienen a mirar un partido descubrirán que rara vez un linier se equivoca o un árbitro comete un error de bulto.
La champions es otro gran ejemplo. Es raro que una actuación arbitral decline la balanza de la victoria de una u otra parte.
Pero, ¿por qué los árbitros en España son peores?¿son genéticamente distintos?¿ven menos los árbitros españoles?
Supongo que no, supongo que en términos biológicos ve igual un árbitro español que uno de Polonia. Sin embargo el arbitraje español está dominado por el siniestro Sánchez-Arminio, un tipo que tiene fama de colocar en primera a los árbitros que le bailan el agua a él, al Madrid y el Barça.
En este tiempo de corruptelas dolorosas, en esta era de tejemanejes de políticos y casa real no es de extrañar que nuestro arbitraje esté controlado por los de siempre con las intenciones de siempre. Los grandes pretenden facilitar su camino a los títulos igual que la familia real intenta facilitar su acceso a la riqueza. Pero sólo pido a Madrid y Barça que no se quejen, que no hagan como los políticos que roban y cuando son juzgados dicen sentirse acosados.


@marianodiazsan