En
menos de 24 horas el Madrid, el Barça y el Atlético ganaban por
goleada sus respectivos partidos de liga. Aplastaban sin piedad a sus
rivales demostrando una superioridad insultante. Entre los tres
equipos sumaron la escalofriante cifra de 16 goles frente a ninguno.
Ni Almería, ni Getafe, ni Granada supieron hacer al menos un gol
frente a la tremenda avalancha que representaban estos equipos
construidos para ser distintos y el Atlético que está en un estado
de forma pletórico.
Sin
embargo aquello que les hace diferentes es la victoria por
aplastamiento, por K.O técnico. Sus capacidades como equipo son muy
superiores al resto de los de la liga de primera y se evidencia en
esos resultados escandalosos que llenan de goles las tablas de
resultados.
En el
caso de Madrid y Barça, su enorme habilidad goleadora se basa en el
dinero, en el peso específico de esos clubes en el mercado. Son
capaces de fichar a jugadores suplentes que podrían ser estrellas en
cualquier equipo del mundo y eso a corto plazo te hace prácticamente
invencible.
Ante
este dominio apabullante de las primeras posiciones de la liga no se
puede oponer mucho. Apenas hay argumentos en un equipo normal para
combatir contra las armas de los todopoderosos.
Pero
sueño, sueño en un mundo donde sólo baste la voluntad para cambiar
las cosas, con un mundo donde el poderoso sufra por las vejaciones
que ha infligido. Un mundo al fin y al cabo cargado de justicia donde
no gana el que mas tiene o el que mas sale en Deportes Cuatro sino
aquel que cree ciegamente en la victoria. Me gustaría ver a los dos
mastodontes recibir una goleada en casa como si se tratase de una
venganza simbolica del mundo sencillo contra el mundo del poder.
Estos
son tiempos extraños para las utopías, tiempos difíciles para los
que salimos a la calle a pelear un trozo de dignidad. Pero os prometo
que todo cambiará. Que algún día caerán los grandes, pagarán un
alto precio por su soberbia y, al igual que los poderosos de la vida
real, dejarán paso a los buenos, a nosotros. Y podremos dejar de
cantar aquellos versos de Extremoduro:
La
justicia está arrestada por orden de la avaricia;
el dinero que te salva es el mismo que asesina.
Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.
el dinero que te salva es el mismo que asesina.
Y verás sin duda el resurgir poderoso del guerrero
sin miedo a leyes ni a nostalgias
y lo verás caer una y mil veces y levantarse de nuevo,
con la pura bandera de su raza.
@marianodiazsan
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