jueves, 7 de noviembre de 2013

Lo humano en esto del fútbol


El fútbol es un mundo dentro de otro mundo. Una metáfora de otro mundo mas grande y complejo que es el de la vida real. En el fútbol las normas del mundo real se simplifican y el objetivo es seguir a tu equipo y verlo ganar frente a otros que son tus enemigos. La adscripción a unos colores, el sentimiento de pertenencia a una institución sentimental como puede ser un equipo hace que las semanas en la vida real se hagan mas llevaderas.

El balompié además muestra una faceta importante: es fácil. Es fácil su lenguaje, es fácil saber de fútbol, es fácil tener información y conversar con cualquiera sobre fútbol. Ejerce la atracción de la tradición y sirve como punto de unión entre desconocidos.



Sin embargo el fútbol es un fenómeno humano. Por ello a veces incluye los vicios y los defectos de los hombres. Aunque quizá la sencillez de sus paradigmas hagan que sus vicios sean abominables.

El sentimiento de pertenencia a un grupo, los mensajes simples que dividen el mundo en buenos y malos y la atávica atracción del hombre por la violencia hacen del mundo del fútbol el vertedero perfecto para que la basura social se sienta poderosa. Lo peor de lo humano se hace fuerte a veces en esto del balompié.

No hace mucho tiempo cayó en mis manos un reportaje de Jon Sistiaga y Hernan Zin sobre los barras bravas argentinos. Durante el mismo, entrevistan a lideres de barras bravas, a la policía o a gente del fútbol que intenta erradicar esas organizaciones.

El documento es excepcional. Sentí un escalofrío en la espalda cuando conocí este fenómeno tan argentino pero que al mismo tiempo es tan universal.

Las barras bravas funcionan del mismo modo que las mafias. Un líder violento y autoritario controla a la afición mas radical del equipo. Chantajea a los directivos y presionan para poner a tal o cual jugador. Usa su poder pandillero para controlar la reventa de entradas o cobrar para aparcar en las inmediaciones del estadio. Es un poder que se ejerce con violencia y que reporta grandes beneficios económicos a los barras bravas.

La policía mientras tanto mira a otro lado y los políticos se aprovechan de la influencia de los barras en la afición.

Es un gran reportaje. Con momentos donde se vive de primera mano qué es eso de la violencia en el fútbol. Pero sobre todo es un documento sobre lo humano, lo que somos.

La clave del asunto no es que el fútbol genere violencia. No es cierto, genera la misma violencia que la petanca. Es sólo una actividad mas a la que se acercan los salvajes del mismo modo que los civilizados.

El fútbol es sólo una actividad humana más donde sale a relucir lo mejor y lo peor de nosotros. Las grandes epopeyas y los bajos instintos se mezclan para convertirnos en una versión de nosotros mismos que se escapa del difícil mundo real y entrar en el asequible mundo del fútbol.

(os dejo el documental para que lo disfruteis)



@marianodiazsan



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