El Cholo frente al espejo.
Mou es tan prepotente fuera del campo como humilde dentro de él. Así fue su Chelsea en el Calderón. Se declaró inferior, y se dispuso a conceder los mínimos espacios posibles. Apenas Torres, en partido más que correcto, alargó algo el campo, contemporizando en sus galopadas para procurar que acompañara alguien. Difícil. El Atlético dio poco margen al contragolpe, cerró casi todas las vías. En definitiva, situó el técnico luso al argentino frente a su espejo y el resultado certificó la realidad, frente a un conjunto dispuesto como él mismo, el Atlético sufre, como un mortal más. Le cedió las bandas y juntó en el área a tres centrales que por arriba son casi inexpugnables. Destacaría a Cahill, que sometió a Diego Costa como pocos han hecho hasta ahora. A los rojiblancos, les quedaba el centro, y ahí precisamente no andan sobrados de talento. Diego lo intentó mientras estuvo, pero el Cholo no se atrevió a dejar que le pudiera el físico. El final conocido y la vuelta más que abierta. A favor de los blues, el factor cancha, a favor de los atléticos, el partir clasificados. Pero no creáis que habrá prisa.
Mentalidad fue más que táctica.
El Bayern inició dominando los primeros 15-20 minutos, cierto. Parecían que los cambios de orientación de Kross y Schweinsteiger lograban zarandear a los blancos, cierto. ¿El gol se olía? Puede ser. El caso es que el RM nunca se descompuso, aguantó el arreón bávaro y hasta el silencio del Bernabéu. Esperó la suya. Benzema en partidazo increíble inició contragolpe que terminó rubricando. El gol provoca que mentalmente los dos equipos cambien de manera opuesta. El Bayern se asusta por la relativa facilidad con que el RM crea peligro y deja de incorporar a tanta gente arriba. El Madrid se asienta y cree más en sí mismo. Las bandas dejan de sufrir 2 contra 1 y los interiores ayudan. Defensivamente el conjunto de Ancelotti raya todo el partido el sobresaliente. Además, en la primera, 3 de las 4 ocasiones claras del partido son blancas. En la segunda, según avanzaba el crono las variantes del Bayern sólo dan para alguna ocasión al final. ¿Será suficiente esto en el Allianz? Difícil, porque el conjunto de Pep allí será más. ¿Será mejor este 4-4-2 sin Bale? Respondería también no, que Cristiano y Bale medio bien, pueden ser imparables y tan sólo su presencia supondría una amenaza que intimidaría a los alemanes. Se espera otro partidazo.
El Sevilla tiene a mejores.
A estas alturas de competición, hay mucho de futbolistas. De mentalidad, de emociones y de futbolistas más que de tácticas, no por eso ausentes. Es Sevilla tiene a mejores jugadores y eso se vio en el césped, difuminándose así cualquier atisbo de sorpresa. Empezaron Vitolo y Reyes queriendo llegar rápido a gol y enseguida el Valencia vio que apretando arriba los de Nervión sufren para sacarla jugada. No importó mucho, Rakitic está a un nivel, que a poco que encuentre algo de espacio puede matar a cualquiera. No resultaron ilógicos los goles. Uno porque a balón parado los equipos de Emery son increíbles, otro porque la contra sevillista raya la excelencia. A partir de aquí lo fácil, espera y salida rápida. Lo intentó el Valencia con Joao Pereira que se dejó el alma, pero emergió Fazio, de nuevo titán, cuando la lucha se reduce a las cercanías de Beto. El Sevilla marcha con paso firme (¿quién lo diría hace unos meses?), y salvo impensable catástrofe, es el más claro en Turín.
@davidwences
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