jueves, 20 de febrero de 2014

Por no mirar atrás

Corre el minuto 31 en el Estadio de los Cármenes de Granada. Un Betis agonizante ve pasar un balón largo de Ilori, 70 metros recorre el balón maldito hasta caer en los pies de Piti. Este hace un control increíble y coloca el balón en el fondo de la red de Adán. Acaba de darle un tiro en la cabeza a la escuadra verdiblanca, el Betis jugará el año que viene contra el Mirandés y la Ponferradina.

Un silencio incómodo ronda la cabeza del beticismo. Los aficionados en su casa observan con la boca abierta al espigado veinteañero que ha dado un pase que en el 90% de las ocasiones sólo hubiese servido para demostrar el cabeceo de los centrales. Sin embargo frente a este mediobetis todo es posible.
En ese silencio violento y doloroso surge también la pregunta incómoda, ¿quién ha permitido que Piti reciba sólo ese balón nevado que cayó del cielo como una maldición bíblica?
Todo parece indicar que la persona encargada de ocupar el lateral diestro, o sea Juanfran, no miró hacia atrás para guardarse las espaldas ante una jugada de ese tipo.
Esta jugada no sólo empuja al Betis al abismo sino que es también una metáfora de lo que es el Betis de esta temporada, un club incapaz de mirar atrás.
Ha sido incapaz de mirar a su espalda para ver cómo en el pasado el club se desmoronaba en segunda después de ir a Champions o ganar Copas del Rey. No ha podido asumir que un club de fútbol no se puede gestionar confiando en la buena suerte, no es capaz de darse cuenta que no se ganan partidos en primera con jugadores promesa, sino con jugadores realidad. De nuevo, la política soberbia del nuevo innombrable (Jose Antonio Bosch), nos ha llevado a una jugada en que un jugador promesa no mira atrás, como una eterna metáfora que nos dibuja el recurrente camino a Segunda División.


@marianodiazsan

No hay comentarios: