Este momento de la temporada suele ser un hito marcado por la mayoría
de equipos técnicos y sus propios clubes. En este parón, habían
fijado una serie de objetivos parciales que ahora evalúan para tomar
las medidas oportunas, dentro de sus posibilidades.
Buscando analogía bélica, me imagino ejércitos en una breve
tregua, a los caballos tomando pasto y agua, imagino a los generales
trazando en el plano los próximos movimientos para intentar
anticiparse al enemigo, intentando descubrir a qué terreno llevarlo
para tener más opciones de victoria, apostando por emboscadas más o
menos ortodoxas. En el campamento base, algunas risas distendidas
para liberar la tensión de batallas pasadas y otras venideras,
algunos soldados pudiendoles el miedo o la ambición, planeando
desertar o unirse al adversario, todo en breve lapso de tiempo. A
algunos capitanes, se les castiga duramente por derrotas mal
digeridas, a otros se les refuerza con honores y agasajos tal vez
desmesurados.
Lo siguiente es situar a las tropas, como un "Age of Empires"
deportivo, añadir un punto físico necesario tras los deslices del
descanso, planear la ejecución de las estrategias para que los
grandes guerreros lleguen en plenitud en el momento decisivo de la
batalla. Los más poderosos tirarán de cofres y buscarán
mercenarios más allá de cualquier frontera.
Se huele ya en el aire, se siente en la tierra, enero traerá duelos
coperos, febrero lances europeos, en nada, duelo de colosos en
territorio rojiblanco y de reojo, Brasil aguarda para albergar alguna
de las contiendas destinadas a pasar a la historia. Allí, a algunos
contrincantes de ahora, los unirá la misma bandera, la vida...
Disfruten 2014, año mundialista, año futbolero.
@davidwences
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